Ni una palabra de esto

9,00€ 7,00€

Hacer poesía no es ordenar palabras bonitas, o enigmáticas, ni articular un discurso epatant basado en el virtuosismo formal. A veces la poesía es anfibia, y repta entre la sensibilidad más amable y la expresión más descarnada. A veces la poesía se comporta como las personas y, junto a lo que de sublime hay en nosotros, aparece el vocablo violento, la imagen escatológica y vulgar que también reside en nosotros.

Categoría: .

La poesía es una especie de alquimia de las palabras: no solo se dice lo que está escrito; se dice, se entiende, lo que no se escribe; transforma en oro lo que es plomo en el pensamiento y aun en la expresión. Es un prodigio que se produce, no en el texto, sino en el lector. Y se produce, además, un convencionalismo tácito, inesperado y, a veces, ilusorio: damos categoría de verdad incontrovertible a lo escrito por el poeta, pues suponemos que el texto es emanación misma de su ser.

Hacer poesía no es ordenar palabras bonitas, o enigmáticas, ni articular un discurso epatant basado en el virtuosismo formal. A veces la poesía es anfibia, y repta entre la sensibilidad más amable y la expresión más descarnada. A veces la poesía se comporta como las personas y, junto a lo que de sublime hay en nosotros, aparece el vocablo violento, la imagen escatológica y vulgar que también reside en nosotros.

Jos? Esc?nez Carrillo

Opiniones


Sé el primero en opinar “Ni una palabra de esto”

*